Entrevista dirigida a Maritza Velásquez, fundadora y secretaria general de SITRADOM.
1. Los orígenes del sindicato
¿Cómo surgió la idea de crear SITRADOM y cuáles fueron las circunstancias sociales, laborales y personales que la motivaron a organizar a las trabajadoras domésticas? Cuéntenos cómo era la situación de las trabajadoras en aquel momento y qué necesidades buscaban atender.
SITRADOM nació como una estrategia política para continuar con la representatividad del favor de las trabajadoras domésticas. Dado a que nosotras hemos venido haciendo una representatividad con bastantes tropiezos por la discriminación que en algunas oportunidades nos hacen instancias como la inspección general de trabajo NO solo a las trabajadoras sino a nosotras como dirigente. La organización sindical de trabajo doméstico es poca, y mal representada.
2. El proceso de fundación
¿Cómo fue el proceso para organizar y fundar SITRADOM? ¿Quiénes participaron en sus inicios, cuáles fueron los primeros pasos que dieron y qué dificultades enfrentaron para constituir el sindicato y comenzar a funcionar?
Fue un proceso muy cómodo porque por medio del Fondo de la Igualdad de la ONU MUJERES, brindó los recursos necesarios para hacer toda clase de alcances, reuniones y talleres, y facilitar la gestión para su empoderamiento. Así, nació en un contexto sensibilizado para defender los derechos laborales y tener una percepción más política en cuanto a la búsqueda de mejorar las condiciones legislativas, como la Ratificación del Convenio 189 de la OIT.
3. Las primeras luchas y conquistas
¿Cuáles fueron las primeras luchas, campañas o acciones que impulsó SITRADOM en defensa de los derechos de las trabajadoras domésticas? ¿Qué logros recuerda con mayor orgullo y qué experiencias marcaron el desarrollo inicial de la organización?
El reto ha sido, inicialmente, fortalecer la afiliación poco a poco.
La lucha más grande que hemos enfrentado y en la que seguimos unidas con ATRAHDOM es la ratificación del Convenio 189 en la OIT, la cual sostendremos buscando aliados y estrategias políticas y legales que podamos presentar a favor de la ratificación.
Dentro de las conquistas, hemos sido durante 6 meses representantes del sector sindical ante la Instancia de Consulta y Participación Social INCOPAS en el tema de seguridad alimentaria y nutricional. Hemos luchado por el incremento al salario para que se puedan mejorar las condiciones de ingresos para tener una alimentación de calidad de las trabajadoras.
Recientemente hemos participado en el Consejo Nacional de Salud y Seguridad Ocupacional CONASSO, como delegadas del sector trabajador, donde hemos llevado la problemática y la necesidad de que se atienda la prevención de la salud de la clase trabajadora, sobre todo de las trabajadoras domésticas.
Hemos llevado la representatividad legal de las trabajadoras domésticas que son despedidas injustamente. Hemos ganado los casos ante la IGT y algunos que están en tribunales; la mayoría se han ganado. Solamente en uno no se ha logrado que el empleador cumpla la sentencia y pague a la trabajadora.
Hemos llevado casos emblemáticos a partir de la pandemia del COVID-19.
4. Los desafíos de organizar a las trabajadoras domésticas
¿Qué obstáculos enfrentaron para convocar, organizar y mantener unidas a las trabajadoras domésticas, considerando las condiciones particulares de su trabajo, el aislamiento laboral, la discriminación y las dificultades para ejercer sus derechos sindicales? ¿Cómo encontraron formas de superar esos desafíos?
En Guatemala, la población de trabajadoras domésticas ya sobrepasa las 300 mil. Estimamos que solo el 0.6 % está organizado, por lo que organizarlas es un reto, ya que tienen temor a ser despedidas por formar parte del sindicato o de otra clase de organización. Asimismo, algunas no reconocen que tienen derechos y no conocen las normas laborales que las protegen. Otro factor para organizarlas es que la cultura social de discriminación las coloca en un plano de subordinación en la que ellas mismas no creen tener derechos a reclamar, porque histórica o culturalmente así ha sido, y concluyo diciendo que la falta de credibilidad en las instituciones del Estado que brindan apoyo hace que no presenten denuncias de violación de sus derechos.
Una forma de superar estos desafíos no la hemos encontrado; más bien, hemos sabido sobrellevarlos y avanzar en la sensibilización de las trabajadoras, los empleadores y las autoridades que aplican la política y la normativa laboral. El Congreso de la República ha sido el mayor obstáculo. Mientras no se abra a aprobar una agenda legislativa a favor de los derechos humanos, no habrá cambios en la legislación. Por eso, seguimos trabajando desde 2011 por la ratificación del Convenio 189.
5. Las alianzas y el crecimiento del movimiento sindical
A lo largo de su trayectoria, ¿qué otras organizaciones, sindicatos, movimientos sociales o personas fueron fundamentales para el crecimiento de SITRADOM? ¿Qué alianzas construyeron, cómo contribuyeron a fortalecer la organización y qué papel desempeñaron en el reconocimiento de los derechos de las trabajadoras domésticas?
ATRAHDOM es la organización que formó el SITRADOM, con el apoyo de ONU Mujeres.
Formamos parte del movimiento de mujeres, aportando, sobre derechos laborales. Hemos formado parte de capacitaciones que se han dado por ASIES. Somos parte de la Alianza Global por los Cuidados. Hemos participado en algunos eventos de mujeres sindicalistas como FES SINDICAL en el Sur. Somos parte de la CONLACTRAHO, también de la Red Global MeToo, abordando el tema de los cuidados, el cese a la violencia laboral.
También en algunos casos hemos sido apoyadas por la Federación Sindical Mundial para la participación en las Conferencias de la OIT, por medio de la Federación UNSITRAGUA en Guatemala y también nos hemos aliado al Colectivo Independiente Sindical Guatemalteco.
6. La creación y el fortalecimiento de otros sindicatos
Además de fundar SITRADOM, ¿qué otros sindicatos u organizaciones sindicales ha apoyado a crear, organizar o fortalecer? Cuéntenos cómo surgieron esas iniciativas, en qué países o territorios se desarrollaron, quiénes participaron y cuál fue su contribución personal al crecimiento del movimiento de trabajadoras domésticas.
Siendo una dirigente sindical formada durante el conflicto armado en Guatemala, viniendo de un sindicalista asesinado durante esa dura época del país, continuar la lucha laboral significa continuar con una lucha por el respeto a los derechos humanos laborales.
Antes de organizar el SITRADOM, trabajé tesoneramente con mis compañeras en la creación del primer sindicato de trabajo doméstico, el SITRADOMSA, como un legado para el movimiento de las trabajadoras domésticas y similares en Guatemala. Casi paralelamente, logramos apoyar la organización del SITRASEXGUA, el primer sindicato de trabajadoras sexuales en Guatemala. Al igual que el trabajo doméstico, este es un tema con una historia postergada de organización. Este sindicato de trabajadoras sexuales también tiene trabajadoras que son adultas y se dedican al trabajo doméstico, como una alternativa de empleo. Al igual que también hay una población de trabajadoras transgénero, que se dedican al trabajo doméstico.
Con el SITRADOM nos hemos coordinado con las demás organizaciones de Centroamérica para mantenernos unidas. En algunas oportunidades, la Fundación Friedrich Ebert nos ha invitado a actividades de formación virtual y presencial, lo que ha fortalecido nuestras relaciones y el intercambio de buenas prácticas. Además, hemos coordinado con otros actores sindicales de Mesoamérica y el Caribe. Es bueno tener estos espacios de aprendizaje para el avance de los derechos humanos laborales de nuestro gremio.
7. La trayectoria histórica y las transformaciones de SITRADOM
¿Cómo ha evolucionado SITRADOM desde su fundación hasta la actualidad? ¿Cuáles considera que han sido los momentos decisivos, los principales cambios organizativos, las luchas más significativas y los acontecimientos que marcaron un antes y un después en su historia?
La participación y promoción de nuestro sindicato a nivel de redes sociales, caminar junto con ATRAHDOM le ha robustecido de su promoción. Participar en los espacios como INCOPAS, CONASSO, la Mesa Multisectorial de la cual también somos fundadoras por el trabajo doméstico, del hogar y casa particular, con el Ministerio de Trabajo, hace posible sostener aportes y necesidades que aún no se concretan para alcanzar el cumplimiento de los derechos.
No consideramos que SITRADOM haya nacido únicamente para la afiliación, aunque esta también se da. Es más bien un sindicato de reacción y oposición, de acompañamiento y defensa de los derechos laborales. Está abierto a hombres que sean nexos y conexos, y esa es su particularidad. También está abierto a brindar asesoría, apoyo y acompañamiento.
Algo que me ha hecho falta decir es que no pedimos las cuotas sindicales porque las compañeras nunca tienen fondos, por la falta de ellos. Pero logramos apoyarnos con el apoyo del ATRAHDOM, con talleres, la asamblea anual.
8. El legado y las perspectivas para las nuevas generaciones
¿Qué significado tiene SITRADOM en su vida y en la historia de las trabajadoras domésticas? ¿Qué aprendizajes considera fundamentales para las nuevas generaciones de lideresas sindicales y qué desafíos, aspiraciones y compromisos cree que deben orientar el futuro del sindicato y del movimiento de trabajadoras domésticas?
Las trabajadoras domésticas requieren, principalmente, oportunidades de aprendizaje, formación y capacitación en sus derechos humanos y laborales, para fortalecer su empoderamiento y su capacidad de defenderlos por sí mismas.
Aunque muchas veces no presentan denuncias, el conocimiento de sus derechos forma parte de su aprendizaje, ya que les permite identificar cuándo estos están siendo vulnerados. Algunas, en determinado momento, pueden decidir poner fin a la relación laboral; sin embargo, la mayoría de las veces no lo hace, sino que utiliza ese conocimiento como una herramienta para gestionar determinadas situaciones con sus empleadores, como solicitar permisos o reclamar el cumplimiento de sus prestaciones laborales, entre ellas el Bono 14, el aguinaldo y otros derechos que les corresponden.
Además, el sindicato forma parte de la vida de las trabajadoras, no solamente por las oportunidades de aprendizaje que les brinda, sino también por el acompañamiento que reciben cuando enfrentan situaciones de trato injusto, despidos o cuando necesitan iniciar expedientes relacionados con la vulneración de sus derechos laborales. Precisamente, estas son algunas de las mayores fortalezas que tiene el SITRADOM en su relación con las trabajadoras domésticas.
A muchas de ellas les gusta participar en marchas y manifestaciones. Caminan, gritan consignas y, aunque estén cansadas, hacen presencia cuando se les convoca. Últimamente, por diferentes circunstancias, no hemos estado participando con la misma frecuencia. Entre ellas se encuentra nuestro interés de descentralizar las actividades que tradicionalmente se realizan en la capital y trasladarlas al interior del país. Esto nos permite ampliar nuestra presencia, expandir los procesos de formación y capacitación y acercarnos a más trabajadoras.
El sindicato representa para ellas una instancia que las escucha, las comprende y las acompaña. No se trata únicamente de adquirir conocimientos, sino también de saber que no están solas. Con frecuencia, las compañeras se comunican con nosotras, nos hablan, nos escriben por Facebook y por los diferentes chats y redes sociales que utilizamos para mantener el contacto. Esta comunicación permanente nos permite formar parte de sus vidas y contribuir a que las trabajadoras domésticas no se sientan solas.
Perspectivas y retos futuros del sindicato
En cuanto al futuro del sindicato, consideramos que existe una necesidad urgente de conseguir recursos que nos permitan disponer de mayores capacidades para implementar acciones y actividades que vayan más allá de lo que hemos venido realizando.
Necesitamos recursos no solamente para desarrollar talleres, foros y conferencias, sino también para impulsar actividades formativas de mayor alcance, como campañas de sensibilización a través de las redes sociales y los medios de comunicación alternativos.
Asimismo, buscamos desarrollar actividades que nos permitan acercarnos a nuestras compañeras y organizaciones aliadas de Centroamérica, con el propósito de intercambiar buenas prácticas, socializar información y avanzar en los diálogos multisectoriales.
También consideramos fundamental fortalecer el acercamiento con las autoridades, para contribuir no solamente al mejoramiento de la normativa laboral, sino también a la implementación de las políticas públicas existentes en Guatemala, particularmente aquellas relacionadas con el ámbito laboral, los derechos de las mujeres, el desarrollo económico y todas las que se encuentran vinculadas con el tema de los cuidados.
En este último aspecto, nos interesa especialmente promover el reconocimiento y la valoración de los cuidados y del trabajo doméstico como un sector laboral que también fue profundamente afectado durante la pandemia de COVID-19.
Asimismo, buscamos que las trabajadoras domésticas sean reconocidas por su labor como cuidadoras, considerando que muchas de ellas realizan tareas de cuidado de otras personas, pero no cuentan con condiciones adecuadas para recibir cuidados ellas mismas.
Este constituye un reto y un compromiso que estamos asumiendo a mediano y largo plazo.
En ese sentido, estamos trabajando para fortalecer la articulación con otras organizaciones que integran la Red Guatemalteca por los Cuidados, con el propósito de impulsar que el Gobierno de Guatemala pueda desarrollar una política, un programa o una ley sobre los cuidados.
Sin embargo, consideramos que es necesaria la integración de un Sistema Integral de Cuidados, que permita abordar esta temática desde todos los sectores involucrados, reconociendo su importancia para el desarrollo social y económico del país.
